JUN, KA’A, ÓOX
JUN (UNO)
Buscar palabras en el pensamiento, en
el viento que las lleva a cualquier
lugar, provocando al tiempo,
detona tal vez el equivoco.
No se trata de buscar lo
correcto, sino encontrar el amor defenderlo
contra todo. Exponerlo ante
todo, disfrutarlo a
pesar de todo.
Es válido para expiarlo
preguntar por el camino, en
la piel tatuarlo,
sacarlo de la sombra. Después…
¿después?
Llevarlo a las letras
que te nombran.
KA’A (DOS)
¡No quiero dejar de soñar!
Traicionaría el espacio,
la geografía, toda
materia que me rodea,
que me forma, la que me
hace Ser.
El tiempo se escaparía de
mis manos, al instante moriría.
Soñarte rasga el cielo.
El remolino de mandatos
dicta el camino, sin
embargo, mio no es no
más. Mis sueños más
valen de la mano
de mi nueva realidad.
Realidad y sueños mi nombre los
signan. Clavados en él el misterio
que dibuja tu sonrisa, la luz
iluminada en tu voz,
aventura dibujada en tus pupilas.
ÓOX (TRES)
La soledad me asaltó.
Avanzó unos
metros,
me miró ,
de frente,
sin temor.
Con una sonrisa
me recordó tu
nombre.
Ahogado en ella también l
legaron, como lápidas,
cada una de las verdades que
descubro.
Mi cuerpo, mi pensamiento,
mi corazón se detienen contemplándolas,
interiorizándolas, dándoles significado,
clavándolas en mis entrañas.
Con la noche, en el horizonte,
las comparto contigo en silencio.
Le pedía a las sombra
que las lleven junto a
tí. Después
les pediré
otro encargo:
guarden tu sonrisa en un suspiro, para, luego, traerla a mi horizonte y, así descansar sabiendo que mi amor sigue aquí llenándose de tu nombre.
Víctor Hugo Pedraza
Llegué al mundo en la coda del noveno mes, del año 77, del
siglo XX. El mismo día, en el que, muchísimos años atrás, fue
fundada la Universidad Nacional Autónoma de México, de donde
egresé de la licenciatura en Lengua y Literatura Hispánicas.
Después, creador de espacios sonoros, narrador, editor y
siempre poeta.
Mis vivencias alcanzaron para escribir el
libro Poesía publicado en 2014 por Baba Editorial. Colaboro
en diversos medios y publicaciones electrónicas e impresas.
Impresas, también, mis fotografías, cuyo gusto he cultivado
desde que una cámara llegó a mis ojos. A mis oídos la
radionovela y, sí, he participado en la producción de alguna
de ellas.
Ecléctico de por sí, y por tanto, oscilante entre la
Ciudad Monstruo y el sureste mexicano.
Por el momento es todo, seguramente, después, con el tiempo y
los pasos, podré contarte algo más.



Me agrado, intetesante