CAIDA LIBRE (2007)
Por Mónica Gamero
En fuga
¡Mira, obsérvalo con calma!
Con paso lento, posa tus ojos sobre él.
¡Escucha el sonido de su desintegración!
Shhh, Susurra…
¿No lo escuchas?
Es el tiempo que se resbala; que se va sin que puedas hacer nada.
Se resbala, se escurre,
se escapa…
Se fuga en finos hilos luminiscentes,
a máxima velocidad,
se te va por las grietas
de tu mano rota.
POEMA 2
Viento
Tengo recuerdos que en realidad son largos suspiros
arrastrados por el tiempo que los lleva lejos
con la fuerza de un huracán.
Por cientos, salen volando en ráfagas de tristeza,
astillados de tanta miseria, conversos en esquirlas
que vuelven a clavarse como alfileres sobre un traje de circo.
A veces, se impulsan por las carcajadas de la alegría imperfecta,
de lo que es o debiera ser la felicidad luego,
caen en el vacío.
Pienso en la mente de un genio, en las paredes del cráneo.
Imagino sus ires y venires; como una tormenta de tristeza en soledad absoluta, con la que mudo e introvertido,
abre las puertas del siguiente hallazgo.
Y cuando pienso en tu cabeza
y la imagino llena de tormentas tropicales que amenazan con arrasarlo todo,
al final se quedan en lluvias ligeras, vaporosas, infinitas.
De tiempo en tiempo, te imagino a la mitad de una tormenta,
hasta logro escuchar tus pesadillas jubilosas,
y es entonces que recuerdo la embriaguez de mis labios devorándote entero,
relamiendo las esquinas de tu cuerpo.
Si duermes sereno, frente a mis ojos te conviertes en suspiros.
Trato de sostenerte en brazos,
pero como con el viento,
resulta imposible hacerlo.
Si me percibes cansada, te haces humo, penetras mi pecho
y como un ejercito avanzas decidido,
montado sobre la bestia de tu ira
sin saber que tu corcel, yace bajo los escombros de tu necedad.
En el ojo del huracán, juntos somos el silencio.
Te abrazo y el viento se traga tu paranoia.
Te abrazo y el vacío me hunde en el vértigo de tu soledad.
Te abrazo y mis labios son dos cuervos que brillan en su vuelo.
Te abrazo y el viento de tu silencio se estrella contra mis senos.
El huracán de tu mirada arrasa mis divagaciones y me lanza por la borda,
directo a la nada.
Necia, te abrazo y te condenso para anclar tu mirada a tu sonrisa,
sujeta a tu memoria, enraizada en tus palabras que se dispersan…
Intermitentes.
POEMA 3
Atentado
El mundo se desgaja mientras mis dedos buscan el silenciador
en medio de una gran tempestad,
uno a uno, los bloques se quiebran,
dividen la memoria.
Una a una, se deshoja tu desbocada alegría,
uno a uno, se ahogan los sueños con los que había construido un futuro.
“El futuro”
El mundo se desgaja, el fin se acerca.
Si no es el silenciador,
es un conejo que desde la luna salta sobre el silenciador,
o una astilla del pasado que pica y hurga en lo que me queda de fe.
Si no es un sueño, es una guerra.
Un diseño para el portón de tu desconfianza.
El caso es que me ahogo con tus ojos,
que no hay sentido,
que quiero partir y no me dejas
y luego me archivas,
me etiquetas y me compilas en la colección…
Tu colección.
El mundo se desgaja en medio de un gran estruendo y sigo buscando el silenciador.
Floto en una barca, en medio de la tempestad, en silencio.
Ahí quisiera quedarme e insistes en traerme a tierra firme.
Y luego,
sólo me resguardas en tu colección.
El mundo se desgaja y no puedo dejar de pensar en los sueños que tenía
en medio de la tempestad,
callada, dispuesta, entendiendo.
No te das cuenta que soy polvo estelar,
que el mundo se desgaja.
Intento escapar, flotar,
vivir en medio de las cuatro orillas del universo,
y me retienes sólo para archivarme en una esquina de tu sonrisa.
El mundo sigue partiéndose en millones de asteroides,
y he perdido la barca…
¿La has escondido?
MONICA GAMEROS
Poeta, escritora y editora independiente. Dirige su editorial Cascada de Palabras desde 2010.
Es gestora cultural, productora de medios y periodista. Trabaja como couch literaria con personas que quieren publicar su primera obra.
Dirige Mujeres Editoras en Red desde 2020.


