Flores Turquesas
No, nunca fui un reloj de arena
con su arena blanca y fina
era más bien un árbol sin forma
de esos que rompen banquetas
esos rebeldes que crecen sin normas
uno que al pasar golpeaban sus ramas
florecía poco solo por temporadas
flores moradas que no le gustaban a mi madre.
Un día mis raíces tocaron otras tierras
tierras que no sabía que existían
llenas de arte y música
flores emergieron de mi estómago
de mis manos
invadieron todo mi cuerpo
ya no sólo eran moradas
eran flores turquesas que dejaban semillas.
Así creció una mujer que canta y crea
que imagina
que camina
y vuela libre
con el amor de sus frutos
y con la voz que crece de su entraña.
Clauzzia Gómez.

COLLAGE DIGITAL, FOTOGRAFÍA. CLAUZZIA GÓMEZ

